FIRE
Retirada dinámica con guardrails
Simula una retirada que se ajusta con guardrails (Guyton-Klinger): recorta el gasto en los años malos y lo sube en los buenos, y compara su resistencia con una retirada fija.
Para qué sirve
Te ayuda a ver cuánta tasa de éxito ganas al flexibilizar el gasto y a qué precio, medido como la oscilación entre tu gasto mínimo y máximo.
Datos del escenario
Retirada dinámica con guardrails
Simula una retirada que recorta el gasto en los años malos y lo sube en los buenos, y compara su resistencia con una retirada fija. Simulación con semilla fija; estimación orientativa, no una predicción.
- Tasa de éxito
- 100 %
- Éxito con regla fija
- 63 %
- Retirada inicial
- 24.000 €
- Gasto mínimo
- 19.970 €
- Gasto máximo
- 31.047 €
De 500 trayectorias
Misma retirada, sin guardrails
Mediana del peor año
Mediana del mejor año
Cómo leer este resultado
Los guardrails ponen unas barandillas alrededor de tu tasa de retirada. Cuando un mal mercado dispara la tasa efectiva por encima de la barandilla, el gasto se recorta; cuando un buen mercado la hunde por debajo, el gasto sube. Así se recorta en los años malos y se disfruta en los buenos.
El precio de esa robustez es un gasto que oscila entre 19.970 € y 31.047 €. Si ese recorte en el peor año es asumible, la tasa de éxito que ganas frente a una retirada fija compensa. Es una simulación con semilla fija y parámetros constantes, no una predicción ni asesoramiento de inversión.
Con guardrails, el plan sostiene el 100 % de los escenarios, frente al 63 % de una retirada fija estilo 4%.
A cambio, el gasto oscila entre 19.970 € y 31.047 € según el mercado. La robustez está en aceptar esa variabilidad, no en un porcentaje aislado.
Guardar este escenario en mi panelEstas herramientas ofrecen estimaciones orientativas basadas en los datos y supuestos mostrados. No constituyen asesoramiento financiero, fiscal, legal ni de inversión.
Guía de la herramienta
Qué son los guardrails y por qué una retirada fija es frágil
Una retirada fija estilo regla del 4% saca el mismo importe cada año, actualizado con la inflación, pase lo que pase en el mercado. El problema es el riesgo de secuencia: si los peores años llegan al principio, seguir gastando lo mismo obliga a vender cartera hundida y puede agotarla. Los guardrails nacen para corregir eso.
La idea, popularizada por Guyton y Klinger, es poner unas barandillas alrededor de tu tasa de retirada inicial. Si un mal mercado dispara la tasa efectiva por encima de la barandilla superior, recortas el gasto un poco; si un buen mercado la hunde por debajo de la inferior, te permites subirlo. El gasto deja de ser fijo y pasa a respirar con la cartera.
Cómo leer este resultado
Compara dos cifras: la tasa de éxito con guardrails y la de una retirada fija sobre las mismas trayectorias de mercado. La flexibilidad casi siempre gana tasa de éxito, porque recortar en los años malos evita agotar la cartera justo cuando está tocada.
El precio de esa robustez es un gasto que oscila. Por eso el resultado muestra el rango entre tu gasto mínimo y máximo: si en el peor año el recorte te resulta asumible, los guardrails son una herramienta potente; si necesitas un gasto estable sí o sí, esa variabilidad es el coste a valorar.
Cuándo aplica y qué deja fuera
Es una prueba de resistencia bajo supuestos explícitos: una rentabilidad media, una volatilidad y una semilla fija que hace el resultado reproducible. No reproduce crisis concretas, no incluye impuestos ni pensión pública, y no implementa la regla de Guyton-Klinger con todos sus matices, sino su idea central de barandillas.
Úsalo para comparar escenarios, no para perseguir un número: mueve el guardrail, el ajuste y la volatilidad y observa cómo cambian la tasa de éxito y el rango de gasto. Es una estimación orientativa de la mecánica de una retirada flexible, no un pronóstico ni asesoramiento de inversión.
Aplicación práctica
Cuándo usar esta herramienta
- Comparar una retirada con guardrails frente a una retirada fija estilo 4% sobre las mismas trayectorias.
- Medir cuánto sube la tasa de éxito al aceptar recortes de gasto en los años malos.
- Ver el rango de gasto entre el peor y el mejor año para saber si esa variabilidad es asumible.
Metodología
Cómo se calcula
- 1.Genera trayectorias reproducibles con la rentabilidad media y la volatilidad indicadas, y actualiza el gasto con la inflación cada año.
- 2.Si la tasa de retirada del año se desvía del valor inicial más que el guardrail, recorta o sube el gasto por el porcentaje de ajuste elegido.
- 3.Calcula la tasa de éxito con guardrails y la de una retirada fija sobre las mismas rentabilidades, más la mediana del gasto mínimo y máximo.
Alcance del resultado
Supuestos y límites
- Es una simulación con semilla fija y parámetros constantes: no reproduce crisis históricas concretas ni garantiza el futuro.
- No incluye impuestos, pensión pública, cambios de asignación ni una regla de guardrails oficial con todos sus matices.
- El gasto variable tiene un coste real de bienestar que el modelo no mide; la tasa de éxito pertenece al modelo, no es una probabilidad objetiva.
